Todos tenemos debilidades, una son pecado y otras no, yo tengo una que es pecado mortal, pero como peco en pequeñas dosis pues tampoco creo que sea tan grave.
Me estoy refiriendo a la LECHE CONDENSADA, si esa que está tan, tan y tan rica, es que me encanta, estas vacaciones en el hotel las había en unidosis y claro no pude reprimir la tentación y me traje cuatro sobrecitos, sólo cuatro eh?, y aún me queda uno, he aquí la prueba del delito.
Ayer y dada la proximidad del cumpleaños de Raul hice un bizcocho base diferente al que siempre hago para probarlo y mañana hacer el definitivo, pues bien hoy no me he podido resistir y el bizcocho base lo he convertido en bizcocho a la leche condensada y os prometo que estaba riquiquiquiquiquisimo, os lo enseño para que veais que no miento, que aunque peco despues me confieso aunque sea en el blog
PD. Chiqui el plato de Wini esta vez ha sido adrede para que luciera bien la leche condensada.
Inés ¿Recuerdas el post en el que decía que mi vicio merecía una entrada única? pues es ésta.




