Hay costumbres que se están perdiendo debido al ritmo de vida que llevamos, culpable en la mayoría de las veces de que no podamos apreciar la importancia de las relaciones personales. Mejor dicho, que mantener buenas relaciones con los que nos rodean está por encima de muchas de las cosas por las que luchamos y que nos proporcionan alegrías efímeras. Hace no tantos años los vecinos finalizaban las jornadas estivales en las puertas de sus casas, sentados en sillas de aneas o, incluso, en los umbrales, charlando unos con otros.
Por eso y desde aquí un homenaje a mis vecinas con las que si no a diario si muy a menudo tenemos la tertulia al fresco, aunque a veces algún que otro marido despues de decir "salgo a tirar la basura" y al cabo de más de 45 minutos haya tenido que salir a buscarnos, aunque claro está que cada vez salen menos, pues cada vez nos tienen más fichadas.
Pues eso, un homenaje a mis vecinas
5 comentarios:
Es cierto, costumbres hermosas que se van perdiendo. Cuando era niña me sentaba con mi abuela en la puerta de su casa y esperabamos que caiga el sol...
Saluditos
Si tenes ganas date una vuelta por mi blog...
Que razon tienes Pepi ...ya casi que no se ve.
Yo lo recuerdo cuando vivia en casa de mis padres,tertulias al fresquito y cotilleos....jejejejjejej...pero se pasaba bien!!!
Un besote
Teresa
Yo también he vivido esas reuniones al fresco cuando era un niño, aunque todavía hay muchas lugares en Andalucía donde he podido verlas.
Un saludo
Claro que puedes enlazarnos en tu blog, para nosotros es un placer que lo hagas.
Besos a tus pitufos y a sus papis.
Hola Pepi,estaremos muy contentos de estar enlazados en tu blog, nosotros también lo haremos para teneros cerca y leeros a menudo, tienes unos hijos preciososssss.
Un beso desde Tárifa..al sur del sur...jajaja.
Mary-Carmen y Fernando.
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